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“No vamos a negociar con otros clubes la salida de futbolistas que queremos que continúen en nuestro equipo. Aquel que desee abandonar el Atlético deberá hacerlo en contra del Atlético”, anunciaba Gil Marín, horas después de la tragedia de Lisboa. Con un tino inusual, el hijo del personaje que lideró la apropiación indebida y corrupta del Atlético de Madrid esperanzaba a los miles de colchoneros. Pero la esperanza se quedaba solo en eso: en una ilusión y un optimismo irreal. Diego Costa y Filipe Luis partían rumbo a Londres y la afición, una vez más, incendiaba las caras de los brasileños en vez de las del consejo directivo. Detrás de una vil traición, hay una peor gestión. Hay responsabilidad en ambos: los del campo y los del palco, sin embargo, el peso mayor recae sobre los de saco y corbata, ya que siendo directivos del actual campeón de Liga, no lograron retener a las estrellas rojiblancas. Tenían el argumento futbolístico, pero de seguro les falto el económico: ¿De quién es la culpa de que, después de haberse producido la mejor campaña en la historia del club, no se puedan ofrecer sueldos que compitan contra los poderosos que no ganaron nada? ¿Quiénes son los responsables de haber generado una deuda que bordea los 540 millones de euros y que esto no te permita retener futbolistas más de dos temporadas? La respuesta es evidente y los principales culpables también.

La primera frase que dijo Simeone, hace dos años y medio, apenas arribó a Madrid, fue que las palabras valían poco, valían los hechos. De esta manera, no me vale ni me importa todo lo que hayan dicho Costa y Filipe. De nada sirven sus palabras de adoración al Atleti cuando han decidido marcharse para demostrar que detrás de esas frases hechas no había una lealtad real. Los seres humanos nos definimos por lo que hacemos, más que por lo decimos. Al parecer, los brasileños no estaban en el mejor lugar del mundo como nos hicieron creer en más de una ocasión. Si hubieran querido quedarse, ahorita estarían en la gira de la Copa Euroamericana. Gran parte de la transferencia dependía de ellos, sin embargo, ante su negativa de quedarse, una directiva competente hubiera logrado convencerlos. Ahí la responsabilidad de Cerezo y Gil. Ahí su culpabilidad eterna de que los atléticos no tengamos derechos a tener ídolos: Torres, Agüero, Forlán, Falcao. Los nombres cambian, pero siempre persisten dos de ellos: los del palco. Siempre hay excusas para sus salidas, pero nunca responsables.

La visión reduccionista de hinchas de otros equipos “millonarios” que pueden disfrutar de sus estrellitas muchas décadas hará que nos digan: “Siempre se va su estrella pero viene uno mejor.” Es cierto, aunque parten de la premisa de que los colchoneros no tenemos derecho a tener ídolos en quienes creer y vernos representados. Que debemos tragar que se vendan nuestras estrellas y esperar como corderos que venga uno “igual o mejor”. Claro, si se fuera Ronaldo, Bale o Messi, ahí si no dirían que vendrá uno igual o mejor. Ahí si dirían que se va en contra los intereses del hincha. Por lo tanto, juzguemos a todos por igual. Más aun cuando se trata del campeón de Liga. Si en este momento de éxito deportivo no podemos mantener a nuestros héroes, entonces nunca lo haremos.

Pero ahora viene la mentira de nuestra directiva: “El que quiera abandonar el Atleti deberá hacerlo en contra del Atlético”. Lo que el aficionado hubiera esperado de ellos es que si no podían retenerlos, al menos obtengan la máxima rentabilidad económica. Cosa que si hacen otros clubes con gestiones más honorables. Si se hubiera cumplido aquella frase de Gil, entonces no se hubieran producido las transferencias por “acuerdos entre clubes”, sino por pago de cláusulas y recisión de contrato. A pesar de las contradicciones, hay mayor posibilidad de que hayan llegado a acuerdos. De esta manera, llegamos al segundo asunto de este artículo: el Atleti habría dejado de cobrar 11,4 millones de euros en el traspaso de Costa.

Según los medios, Costa fue vendido por 38 millones de euros, es decir, fue un traspaso que costó lo mismo que su cláusula de recisión. La gente preguntará cual es el problema de que se haya dado mediante traspaso y no pago de cláusula si el monto iba a ser el mismo. La web forzaatleti.com tiene la respuesta (http://www.forzaatleti.com/2014/07/lo-que-nadie-te-va-a-contar-sobre-el-fichaje-de-diego-costa/). Y es que en caso de pago de cláusula, el Atleti hubiera recibido los 38 millones completos y el Chelsea hubiera tenido que pagar aparte al representante Jorge Mendes y el fondo de inversión Quality Sports Investments. En otras palabras, iban 38 para el Atleti y otros millones más, separado de esa cantidad, para Mendes y el fondo, también propietarios de Costa. Téngalo claro: el Atleti cada vez tiene menos jugadores suyos y más de otros. Pero, ¿qué sucedió al haber sido un traspaso y no pago de cláusula? En este caso, los 38 millones no iban todos para el Atleti, sino que se dividían: un 10% para Mendes y un probable 20% para Quality Sports. En caso de pago de clausula, los rojiblancos hubieran recibido 38 millones, pero como lo hicieron vía traspaso, solo recibieron cerca de 17 millones. El fondo y Mendes recibieron por el traspaso cerca de 11,4 millones de euros, dinero que hubiera ido para el Atleti si se hubiera efectuado vía pago de cláusula. ¿Mendes y Quality se hubieran quedado sin cobrar? Probablemente no, pero el dinero que les hubiera tocado no hubiera salido de los 38 millones, sino de un pago extra responsabilidad del Chelsea. ¿Por qué no se hizo vía cláusula si era más favorable para el Atleti? Suponemos que para complacer al Chelsea y a Mendes, ya que el segundo recibía de forma directa el dinero y no iba a tener que hacer una negociación aparte con el club de Londres. Al parecer, el interés del representante prima sobre el interés del club. ¿Por qué se quiso complacer al Chelsea? Tal vez para una cesión más de Courtois, cosa que no ha sucedido. Se ha complacido a un club que intenta llevarse nuestros jugadores. Cosas que pasan en el Atleti.

La misma página web, forzaatleti.com, en una gran labor crítica con fundamento de la gestión de Gil, difundió que, según Señales de Humo, los Gil le debían al Atleti 102 millones de euros. Esto se debe a los siguientes cuatro conceptos:

  1. Condena contra M.A. Gil por el “Caso Negritos”.
  2. Remuneración ilegitima de M.A. Gil en su cargo de Consejero Delegado.
  3. El impacto de las actas de inspección resultantes del caso Van Doorn.
  4. Los intereses de mora generados por estos 3 conceptos y provenientes de la deuda de las acciones no desembolsadas desde 1992 a 2003.

Puede que venga Griezmann. Puede que vengan un par de jugador más que nos hagan ver que la plantilla no es tan mala, que se ha logrado igualar la de la temporada pasada. Pero que no nos engañen. Con otra directiva, con otra gestión, con otro presidente, la plantilla de futbolistas sería más numerosa, más compensada y de más calidad. Antes de la llegada de Simeone, creíamos que el objetivo final del Atleti era clasificar a Champions. Miren hasta dónde llegamos. Antes de la llegada de ese futuro directivo utópico, pensábamos que era normal que se fueran nuestras estrellas y que solo podíamos intentar igualar la plantilla anterior…..

 

Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

Foto: http://www.20minutos.es

 

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