Etiquetas

, , , , , , , , ,

Desde ahora quedaran solo diez partidos, ese número de los grandes y míticos jugadores, ese número inherente a Diego Ribas pero que también se lo ha ganado un turco que podría transformar el cero en un escudo y el uno en una espada de batalla para convertirse en un guerrero barbudo, un guerrero que tiene como meta de vida hacer del Atlético de Madrid el mejor equipo del mundo. Para que cuando nazca otro Arda Turan en Turquía no solo vea por la señal de cable un equipo blaugrana y otro blanco. Para que tenga una tercera opción y lleve puesta al colegio una camiseta rojiblanca con el nombre de su ídolo y con el número diez. Ese número que nos separa de la gran Liga. Partido a partido hemos logrado llegar a la orilla con las armas y la posibilidad intacta de tomar la isla. Bajo la tutela de ese diez que bien podría vestirse con armadura y sable. La cruzada del Atleti ha llegado a su etapa final.

 

El final se acerca y cada vez los partidos serán más complicados. Cada vez más los equipos estarán comprometidos por el título, por Europa, por el descenso, por dejar una buena imagen de fin de temporada y el Atleti será el rival perfecto para esto. Intentarán controlarnos, analizarnos hasta el último truco, y estudiar nuestros movimientos de cada uno de nuestros jugadores para dejarnos cada vez menos posibilidad de victoria. El partido de hoy fue claro: un equipo que cedía poquitísimos espacios frente a un Atleti un poco desgastado, falto de ideas y que recurría a los centros constantes buscando al salvador de Costa o Villa. Para conquistar la isla necesitaremos a los recambios en su mejor estado y a nuestra capacidad de definición en su máximo esplendor. Aprovechar cualquier error mínimo, cualquier desatención y no fallar en los momentos claves. Recibir un cuchillo y asesinar a un sujeto armado con una AK-47 y una pistola Deagle que te tiene en la mira. Difícil sí, imposible, también. Pero este Atleti ha demostrado que nada es imposible para ellos.

 

También necesitaremos la mejor versión de ese filo del cuchillo, de ese salvaje delantero llamado Diego Costa. En la noche de hoy evito que sus pataletas post-penales no cobrados lo dominaran y siguió enfocado en ese pase de la muerte que en algún momento tenía que suceder. El autor fue David Villa, al que muchos ya han jubilado de manera anticipada, para mostrar su versión del adolescente jovial y movedizo que tan común era hace algunos años. Ganaba por arriba, se mostraba, buscaba el hueco y asistía a otro que desde ahora no podrá fallar. Cada balón que se vaya pegado al palo será una oportunidad perdida de alzarse con ese trofeo que nuestro museo ya no recuerda. El hispano-brasileño se sacó de encima a su marcador como lo hacen los niños que imponen respeto, fuerza y habilidad a los que están jugando en el patio de recreo por pura obligación y definió perfecto para la alegría de otro estadio casi repleto.

 

José Sosa, el argentino que anotó de tiro libre un gol histórico del Estudiantes campeón argentino 2006 bajo el mando del que ahora salta, corre, grita e indica en nuestra zona técnica, arrancaba el partido y se apoderaba del balón parado rojiblanco. Sus centros estuvieron cerca de abrir el marcador pero al igual que el resto del equipo, no estuvo fino para crear peligro. Regresaría Tiago después de su lesión para sumarse al barco que ya desembarcó en la isla, a la espera de la recuperación de Manquillo para completar a la tripulación. Toby demostraría que con él tenemos bien cubierta la retaguardia. Las gotas de lluvia no dejarán de hablar calumnias de nosotros, los árboles nos cerrarán el paso, los habitantes de la isla nos miraran con cara de entromedios en asuntos que no deberíamos e intentarán golpear a traición por la espalda. Hemos aguantado 27 jornadas para llegar hasta aquí y no hay razón para que todo se vaya a la basura de manera repentina. Tenemos dos retos y miles de dificultades. Pero también mucha garra, juego, confianza, esfuerzo, motivación, sentido de pertenencia y deseos de superación. Y tenemos a un profeta: Diego Simeone. Confío en que puedan llegar a ser suficientes.

 

Nos vemos en Sevilla.

Twitter: Colchonero2012

Fotos: Infierno Rojiblanco

Anuncios