Etiquetas

, , , , , , , , , , , , ,

Era un territorio conocido para el enemigo, uno de malos recuerdos. En sus dos últimas visitas a la capital del reino por competiciones europeas se había llevado heridas por todo el cuerpo y el agrio sabor de la derrota. En la primera se iba con la sangre en los ojos y juraban venganza por la injusticia que según ellos se había cometido. En la segunda, si bien todavía tenían posibilidad de victoria en su recinto, habían visto como un Tigre no se había cansado de darles zarpazos hasta dejarlos casi agónicos. Pero el conquistador de mundos no estaba dispuesto a mostrar clemencia ni piedad. En cambio, habían minimizado sus errores, potenciado sus virtudes y creado nuevas estrategias de ataque. El conquistador rojiblanco se sabía vencedor, se creía ganador y tenía la capacidad para ello. Con su comandante de origen bonaerense todos, sean turcos, españoles, belgas y brasileños, se creen capaces de lo imposible. Para ellos todo lo imposible se vuelve posible,  todo lo posible, realidad y esta realidad una rutina. Una rutina de triunfos, respeto y gloria ya sea en las lejanas tierras israelitas, en continentes distanciados por un océano como el sudamericano o en propia casa. Una casa en la cual han reemplazado a unos que vestían de blanco y que siguen buscando la fórmula “mágica” para recuperar su posición. Si es que el dinero no les alcanza, tendrán que usar la clave principal de los guerreros rojiblancos: el sentido de pertenencia. Después de eso lo demás cae por sí solo: esfuerzo, compromiso, convencimiento….Simeone.

 

Un Príncipe debutaba y no lograba convencer a su pueblo. A este miembro de los miles de aficionados rojiblancos le dejó muy buenas sensaciones al poseer rapidez de pase y visión de juego aunque su acción terminaba por tapar su intención. El intento era bueno, pero su ejecución era mala. Sosa estuvo impreciso en muchos pases aunque sus botines amarillos resaltaron y mostraron que pueden dar más, mucho más en el futuro. En un futuro en el cual lo necesitaremos. Si Sosa es el príncipe, Arda es el rey.  Arda intentaba dar un poco de coherencia, pausa y también sorpresa a un primer tiempo desacertado para ambos equipos en el cual la disciplina defensiva primo sobre el aspecto ofensivo. Gabi y Tiago no parecían haber participado en la batalla del sábado y se adueñaban de cualquier pelota peligrosa que pasara por su zona, o por cualquier otra. Es admirable lo de Gabi, no descansa casi nunca pero rinde casi siempre bien. En una entrevista reciente le pedían gol, pero pedirle que además haga eso sería una crueldad para nuestro capitán. La verdad es que no se le puede pedir más. Sin embargo, sus méritos nos acaban en eso….

 

Un equipo para ser grande debe tener estrategias varias. Esta innovación de ataque también lo hace más grande y más ganador. El Atleti tiene entre su arsenal los tiros libres y tiros de esquina. Habría que relatar y hacerle una oda a esas jugadas ejecutadas por Koke o Gabi ya que son una exquisitez. Cada vez que se ejecutan, unos sonríen y otros tiemblan. Sino es al primer palo, es pasado, sino es con mucha gente en la línea del arco, es al corazón del área para que aparezcan otros bombarderos como Godín, sino es el uruguayo, es Miranda, si prefiere quedarse defendiendo, es Raúl García. Y si Koke no está, está Gabi. Una vez más el capitán y canterano ejecutaba el balón,  otra vez era cabeceado y por enésima vez acababa en gol. Cuarenta minutos más tarde, otra vez esa jugada terminaba por apagar las velitas de esperanza del Valencia. Gabi cobraba la falta al corazón del área y Raúl García, como si los rivales no lo conocieran, no hubieran visto videos del Atleti y si como fuera imposible detener a esta máquina de jugar al fútbol que es el Atleti, anotaba.

La eliminatoria se resumía en tres tiros de falta para el Atleti, tres centros de Gabi, y tres goles de cabeza, dos de ellos de Raúl García. Un jugador que ahora entra y es ovacionado en blogs y en el Calderón cuando hace pocos meses todos los males de nuestro equipo pasaban por él. Gracias por callarnos la boca. Otro que nos dejaba bocabiertos una vez más era Courtois y también Guaita. Otra atajada fundamental de nuestro portero estrella encarrillaba la eliminatoria y otro blooper del portero rival nos ponía en bandeja de plata la cabeza del Valencia. Tal vez si otro lanzador de falta hubiera ejecutado el cobro, no hubiera habido problema, pero Gabi sabía exactamente como complicarlo. Y así lo hizo.

 

El Atleti da otro paso en su carrera para conquistar el mundo del fútbol. Lo hace utilizando dos armas que resaltan: la solidez defensiva y el balón detenido. Elementos tan simples pero tan difíciles de que se puedan cumplir a la perfección en algún equipo.  El Atleti cada vez se acerca más a esa perfección. Que este glorioso equipo no se quede en el casi. En un abrir y cerrar de ojos, podemos estar en las semifinales de Copa. Pero como dice el Cholo, primero está el Sevilla. Mejor hacerle caso.

 Nos vemos en el Calderón

Twitter: Colchonero2012

Fotos: infiernorojiblanco.com

Anuncios