Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Es un rostro que nunca había visto antes y que no termina de sentarnos. ¿Por qué nos resulta tan extraño? ¿Por qué tenemos que abrir y cerrar los ojos muchas veces para asegurarnos que es cierto? En primer lugar por unos tipos que rompieron el vidrio del espejo para poner una cartulina inamovible con tres palabras escritas: engaño, mediocridad y corrupción. Año tras año veíamos esas frases y las creíamos nuestras, eran nuestro único reflejo y no teníamos esperanza en cambiar aquella monotonía dañina. Hasta que llego Diego Simeone y sobre la base de una veintena de jugadores comprometidos con una idea, un proyecto y un estilo de juego fueron derrumbado esa cartulina y destruyendo poco a poco las tres palabras del mal.  Se derramó sangre, sudor y lágrimas pero finalmente se removió la cartulina y una vez más pudimos ver el espejo limpio y transparente. Pudimos ver el fiel reflejo del Atleti, un reflejo de gloria, competencia y respeto.

 

Los jugadores que salieron el miércoles por la Champions vieron ese espejo antes de escuchar la pitada al himno de la UEFA,  una pitada totalmente justificada y respetable. No les importó que del bloque defensivo de 5 jugadores estrella solo estuviera un titular y que ni Villa ni Arda fueran de la partida. Resulta histórico que el Atleti haya vencido, con un equipo suplente, a uno de los mejores equipos de Portugal (sino el mejor) cuando este último se jugaba su clasificación a la siguiente fase de la Champions. Hace no muchos años nuestro equipo, previa mirada a la cartulina, era incapaz de vencer con todos sus titulares al mismo equipo portugués y era vencido en su visita a Do Dragao. Lo peor aún es que en el torneo doméstico hacía unos partidos lamentables con teóricos cracks y cuando lograba ir a Champions, la autolimitación y el conformismo entraban en la sangre de todos los jugadores rojiblancos. Pero este Atleti es diferente. No tiene estrellitas, no tiene jugadores que se creen más importantes que el resto, no tiene jugadores que prefieren sus goles al bien del equipo. Tiene un grupo de tipos  convencidos del “cholismo” y dispuestos a dar todo y bien para lograr el objetivo. Hay una exigencia que debería prevalecer en todas las temporadas que le quedan de vida al Atleti, tanto suplentes y titulares se sienten con la misma capacidad de vencer al rival que tengan al frente, sea cual sea, y esto no solo se debe al convencimiento de una idea, sino también a la propia capacidad futbolística de estos.

El gran nivel de los suplentes que jugaron como Aranzubia, Insúa, Toby, Manquillo, Óliver, Adrián y Raúl García se debe a la competencia interna, aunque muchos de los colchoneros ignoran sus causas. No dejo ver de comentarios en referencia a que tal jugador debe irse porque juega pocos minutos. Pues bueno, la razón por la cual Gabi rinde así, por la cual Costa rinde así, por la cual Filipe y compañía están teniendo este nivel excelente es porque esta gente que para muchos “no juega”, realmente si juega. No jugará tanto en los partidos, pero sí en los entrenamientos. Estos “invisibles” para muchos son grandes responsables que ningún titular se relaje en el puesto ni negocio el esfuerzo. Forman la especie de una aplanadora en los entrenamientos, Juanfran sabe que Manquillo viene detrás de él y que no puede conformarse con su nivel, Arda sabe que hay un reciente mayor de edad que puede convertir sus minutos en oro y así disputarle más el puesto, Villa sabe que hay otro asturiano en creciente nivel de juego….. Así se crea una competencia interna en la cual todos participan (un titular no sería lo que es sin su suplente) y el nivel de todos progresa. Y cuando los que han estado esperando su oportunidad juegan Champions como contra el Porto, tiene el nivel para ser competitivos y aplicar la misma disciplina táctica, trabajo defensivo y capacidad de ataques dinámicos y contragolpes que sus pares. Y así le ganamos al Porto, con asistencia de Óliver (que todavía se equivoca en pases y disputa por el balón pero que va en progresión), con un sólido Manquillo y Toby, con un error de Aranzubia en el penal pero con una gran atajada a ese foul,  con un demasiado y seguro Raúl García y con Diego Costa, que bueno, siempre juega igual. Siempre juega a lo bestia. También con suerte, una suerte ayudada por la confianza que le sobraba a los madrileños y le faltaba a los portugueses.

 

La confianza en sí mismos y en su entrenador es otro punto fundamental. El mejor ejemplo es un Raúl García que se animaba a pegarle casi sin ángulo pero que terminaba con el balón dentro de las redes. Hace temporadas, cuando García jugaba en el Atleti, hubiera sido imposible por la poca confianza y la gran inseguridad que este tenía. Pero la ha recobrado sobre la base de esfuerzo, buen juego y ayuda de Simeone. Ahora, y me tengo que retractar, lo considero un jugador capaz de aportar al equipo en su posición ideal de mediapunta en grandes partidos de Champions. Me tapaste la boca, Raúl. Al frente teníamos a un equipo que portuguesa que tuvo cuatro palos y un penal errado. No considero que todo eso haya sido suerte del Atleti, también fue inseguridad del equipo rival por creer que podían lograr la victoria. Una inseguridad causada en gran parte por los rojiblancos. Porque este Atleti no solo genera respeto, sino también miedo e impotencia. Ambas son armas para comenzar a ganar partidos. Y el Atleti las tiene a disposición. Al igual que la confianza de todas sus partes en el Cholo. Porque saben que por encima de las envidias y rencillas está el equipo y que ese bien colectivo, también les hará bien a ellos. Los hará históricos en el Atleti.

Nos vemos en el Calderón

Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

 

 

 

 

Anuncios