Etiquetas

, , , , , , , , ,

Veía las caras de los jugadores rivales y los cuerpos inmóviles de una veintena de aficionados azulones. ¿Cómo podían afrontar un partido que perdían con un saco de goles mientras Diego Costa, Adrián, Óliver Torres (tres jugadores de gran potencial de calidad) recién se preparaban para entrar a la cancha? ¿Cómo afrontas un partido que pierdes por un marcador de fútbol sala frente a un equipo con una actitud que pareciera que estuviera perdiendo una final? Mientras Diego Costa anotaba de chilena y me sorprendía de la escalada espectacular de un jugador que tiene todo para marcar historia con España, Luis García Plaza se preguntaba qué había hecho mal para merecer eso. Pero puede dormir un poco más tranquilo: el problema no son ellos, somos nosotros.

El problema es el Atleti. Un equipo pierde contra el Atleti no porque jugó mal, sino porque tiene delante suyo a once jugadores anónimos si nos referimos al “reality del fútbol” pero de los mejores si nos centramos en términos solo futbolísticos. De transparencia, dignidad y trabajo en equipo. Lo que a la prensa y a lo que “vende” no le importa. Luis García Plaza decía al término del encuentro que la diferencia entre los tres de arriba (vaya que ya no son solo dos) y los demás es demasiado grande. Pero hay una gran diferencia y un matiz que el entrenador rival olvidó mencionar. La diferencia del Madrid y Barca con los otros equipos se debe a méritos futbolísticos pero en gran parte a la monopolización de los ingresos de TV que estos reciben, lo que genera una monopolización de ingresos de otros aspectos. Sin embargo, el Atleti ha logrado diferenciarse del resto únicamente por una actitud y desempeño futbolístico realmente demencial. No por dinero, que es lo que le falta. El Atleti se plantea metas y cada vez que lo hace las supera. Si algo tiene que cambiar no somos nosotros, el Atleti no es el culpable de estos resultados tan desorbitados en Liga, el culpable son los blancos, los blaugranas, la prensa y la directiva de la federación que encabeza esta Liga.  En esta ocasión, los culpables sí son ellos.

El partido era muy trabado con dos equipos que no terminaban de asentarse y que recurrían más al pelotazo y jugadas individuales que al juego colectivo o de creación. Era un partido en el cual jugaba el tan criticado Raúl García por Diego Costa. Pero el navarro jugó un partidazo en su posición en la que mejor rinde (o en la que únicamente rinde, aunque suene un poco cruel) de falso delantero, de acompañante. Y jugando allí abrió el camino del triunfo ya que esta vez no era él el encargado de crear el juego ni poner orden (intentar que lo haga es como querer que Juanfran juegue de 9, lo hace mal ya que no nació para eso), sino que este rol era para Arda y Koke. Pero García nació para otras cosas, que también tienen un gran valor y un gran mérito: su olfato goleador para estar posicionado en el lugar correcto en el momento indicado. Abrió el marcador de un cabezazo tras centro de…….. Insultaría su inteligencia de colchoneros si tuviera que poner su nombre. Aun así, el partido no era claro y en uno de esos centros de Arda que generalmente salen despejados, apareció Koke para generar el autogol rival. 2-0 y partido terminado. El Atleti recurría a su calidad individual, intensidad y defensa COLOSAL. Toby reemplazaba a Godín y si lo hacía mal en un partido en el cual todos lo hicieron bien, podía coger su avión rumbo a Bélgica.

En el segundo tiempo, ya con un Getafe con 10, comenzó el juego colectivo puro, la intensidad, el juego por bandas y todo eso que al Atleti le gusta. David Villa anotaba tras gran jugada de Juanfran, Raúl García marcaba su segundo gol tras un cabezazo maestro y se marcaba un partido perfecto. Tal vez no será valorado pero ese balón entra por el único lugar por el que podía y termina siendo una especie de vaselina. El Getafe estaba partido y Filipe Luis tenía el total descaro (en el buen sentido de la palabra) de jugar más delante de la media cancha, como un extremo de posición. En cada ataque colchonero se sentía el gol, se sentía esa actitud que tanto nos gusta y que se hace tan frecuente en cada estadio en el que juega nuestro equipo. Ese estado de ánimo que aleja al conformismo y al miedo para traspasarlo al rival. David Villa se hacía presente pero lo más importante es que Adrián parecía ser el de antes. Ese mapache nos sorprendió con sus corridas por la derecha (como en los tiempos de antaño de Europa League) y anotó el sétimo para confirmar que está de vuelta, al menos eso quiero creer. La bestia Costa se marcaba uno de los mejores goles que he visto de este Atleti pero lo que más duele es que por no ser un futbolista “bestseller” su gol no llegará más allá de algunas fronteras.

Vale mencionar que esta goleada no fue fácil ni simple. Es el fruto, una vez más, del esfuerzo y dedicación, de horas y horas de entrenamiento para llegar a este lugar. De un estilo de vida que premia este esfuerzo, dignidad, transparencia y ejemplo de vida que es el Atleti del Cholo. De nada servirá si los propios atléticos no seguimos el ejemplo y lo reflejamos en nuestras vidas. Si creemos que estos grandes éxitos solo los puede lograr el Atleti y no nosotros, si nos conformamos y no buscamos lograr grandes metas como lo hizo el Atleti en el Bernabeú, si ponemos excusas para quedarnos en nuestra comodidad, entonces nunca tendremos al fútbol tan cerca, nunca lo sentiremos como parte de nosotros. Yo sigo el ejemplo del Atleti (de esfuerzo y dedicación) y puedo decir que lo tengo por dentro.

Nos vemos en Rusia.

Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

 

Anuncios