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Desde que llego viendo al Atleti nunca fue fácil para este equipo el campo de “Los Cármenes”.  Los 3 puntos se lograban con más empuje y calidad individual que por juego colectivo o buen trato del balón. Esta vez ha sido de la misma manera. Los focos están puestos en el bajo rendimiento que tuvo el conjunto rojiblanco la noche pasada pero en muchos casos se deja de lado el extraordinario sistema defensivo que Simeone ha creado y que funciona como un reloj suizo partido a partido. Que funciona en Mónaco, Granada o en Cataluña. Que impide que rivales como el de anoche, que disputaban cada pelota con gran intensidad y buen posicionamiento, puedan crear oportunidades con facilidad. Más bien, que puedan crear oportunidades de gol. Y eso ya es un mérito que grandes equipos de ligas como la italiana o inglesa carecen. También es verdad que este Atleti sufre menos para llegar al gol. La temporada que llegó Simeone el equipo carecía de confianza, efectividad y capacidad para cerrar un resultado (aún pasados meses de su llegada) a pesar de haber merecido ampliamente el triunfo. Ahora no se necesita que nuestro equipo este jugando bien en la creación o juego ofensivo para lograr marcar y así viene sucediendo desde hace mucho de visita. Imagínense lo que sucede cuando juega bien (Bucarest, Mónaco, Madrid). Este equipo ha entendido tan bien su posicionamiento táctico, la manera de elaborar y ejecutar las marcas y las jugadas de ataque que las ocasiones de gol serán inherentes a los rojiblancos. El triunfo será inherente.

 

Pero hay un factor más que permite jugar mal y ganar: nuestra delantera, más bien: Diego Costa y David Villa. La picardía, la experiencia, la casta y la calidad de estos dos jugadores solucionaron el partido. El asturiano generó que le cometieran dos penales muy evitables para que Costa y Villa anotaran. También hay explicación para la carencia de juego colectivo que fue reemplazado por el pelotazo a Costa y Villa: la lesión de Arda. El turco es el único jugador del Atleti dotado de la capacidad para ser el “cerebro” y si no está él todo se vuelve más difícil. Pero a diferencia de otras versiones de otros años y de otros equipos, el éxito del Atleti radica también en el papel que juega cada jugador y la interdependencia entre estos. No solo se depende de un jugador ya que todos son importantes e influyentes. Por eso es que la salida de un jugador no influye en el resultado, podemos ganar con o sin Costa, con o sin Godín, con o sin Gabi. El sustituto del turco era Adrián, que tenía la gran oportunidad de tapar la boca a sus críticos como lo viene haciendo Villa en los dos últimos partidos. Pero no pudo. Más allá de alguna jugada individual y fallo en un mano a mano, no pudo aportar al equipo y fue cambiado en el segundo tiempo. En parte por su propio rendimiento y en parte por el rendimiento colectivo del equipo. Las velas de esperanza y confianza en Adrián se van apagando, esperemos que no terminen de oscurecer por completo porque habríamos perdido un gran potencial de futbolista.

Después del primer gol, el Atleti ya sabía lo que tenía que hacer y se formó una sonrisa cómplice en los once rojiblancos sobre el campo: el contragolpe. Así llegaría el segundo gol y las mejores oportunidades colchoneras por obra de Costa, que no lograba concretar. El Granada veía como había hecho todo lo que cabía dentro de sus posibilidades pero que había sido insuficiente. Algo similar al Barcelona 4 vs Atleti 1 de diciembre pasado, en el cual el conjunto rojiblanco dio su máximo rendimiento y no alcanzó, por mala fortuna y eficacia del rival.  Ahora nosotros somos ese Barza. Los equipos rivales sienten esa rabia e impotencia (que sentimos nosotros esa noche en el Camp Nou) de jugar contra un equipo que jugando al 110% igual los puede vencer. Que en 10 minutos pueden recibir dos goles y adiós partido. Y eso no es suerte ni azar. Es la consecuencia del rendimiento y trabajo de un gran equipo como es el Atleti y el Barcelona en la Liga Española (y paro de contar). La diferencia entre culés y rojiblancos es que los primeros lo han logrado con una monopolización de ingresos económicos y una directiva que vela por el club mientras que los segundos lo han logrado con una deuda de más de 250 millones de euros y con una directiva que ningún club quisiera tener. Cientos de personas han ayudado para formar el éxito del Barza mientras que solo una persona ha logrado hacer eso con el Atleti: Diego Simeone. Evidentemente los jugadores también son los actores de esta obra maestra pero no puedo olvidar que estos mismos jugadores caían eliminados contra un rival de tercera antes de la llegada del Cholo. Con él se dio el gran salto.

 

Nos distanciamos del Madrid y nos quedamos a un punto de la punta. Somos ese luchador de la WWE que todos saben que ganará la pelea. Ese luchador que recibe decenas de golpes durante la contienda pero que en una jugada maestra noquea al rival y se queda con el título. El luchador favorito. Se repitió esta historia en Granada y estoy convencido de que se volverá a repetir en muchas oportunidades futuras. Ya no somos el Pupas. Ese luchador que dominaba toda la contienda pero que al final caía derrotado. Gracias por hacernos ganadores Cholo.

Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

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