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Es el sueño de cualquier niño colchonero. Es el debut utópico de cualquier jugador como titular.  Es el arranque de partido deseado por cualquier equipo y por cualquier hincha. No hay mejor retorno de uno de los mejores delanteros que ha tenido España. Es el partido soñado. Pero no es casualidad ni azar. Es la consecuencia de todo un cambio estructural en el Atleti llevado a cabo por Simeone pero que sigue siendo entorpecido por nuestra directiva. Es el reflejo de un equipo con intensidad y buen juego. De un equipo con coraje, aguerrido y con mentalidad ganadora. Un equipo que con pocos millones y con una de las peores directivas del mundo del futbol de elite ha logrado entrar a ese grupo de equipos de jerarquía para competir, superar a muchos de ellos y pasar como si fuera un equipo que recibe los altos ingresos que otros sí. Que blaugranas y madridistas tienen año tras año. Ahí radica la diferencia abismal entre el Atleti y el resto de clubes adinerados y súper poderosos. Es por lo que nos sentimos orgullosos. Es la razón de ser del Atleti.

El resultado de hoy es solo la punta del iceberg. Una construcción que se ha ido edificando desde enero del 2012 y que ha ido superando obstáculos y limitaciones hasta parecer que nunca tendrá techo. La temporada actual es una de consolidación pero también una en la cual se verá a que puede aspirar este equipo. Si se limitará a jugar Champions durante muchos años o si ira más allá y luchará por el título de ambos torneos. El discurso del “partido a partido” de Simeone es perfecto para lograr este objetivo así como la capacidad que tiene él con todo su comando técnico para sacar el máximo rendimiento de cada jugador. Todos los jugadores han mejorado exponencialmente desde su llegada y nuestro banquillo parece que también tendrá ese futuro. Comenzando por Óliver Torres, que si bien todavía no está para ser el líder del equipo en partidos de mayor jerarquía, va agarrando experiencia y en cada pelota que toca demuestra que tiene una visión y calidad impresionante para tocar la pelota, como si tuviera 30 partidos encima. Fue el protagonista del primer tiempo. El Atleti tiene una dinámica tan positiva que Torres solo tuvo que esperar 10 segundos (13 según el árbitro) para anotar tras una jugada en la cual se vio la gran diferencia de intensidad, concentración y convicción de un equipo y de otro. De un equipo visitante limitado y apagado frente a un conjunto rojiblanco que no venía a especular y que tenía la sangre en los ojos por su derrota frente al Espanyol.

El primer tiempo del Atleti no fue tan brillante como el resultado lo haría parecer. Después del gol los rojiblancos bajaron el acelerador mientras veían como el Betis era incapaz de hacer daño con la pelota y esperaban así un contragolpe. De esta forma nacían las oportunidades de los rojiblancos y Costa fallaba dos ocasiones frente al portero. Otro partido excepcional de Tiago con una capacidad tremenda para poner orden en el medio sector y tocar hacia adelante cuando la situación se lo pide y quitar cuando se acerca algún atisbo de ataque. Nos hace recordar al mejor Tiago de hace unos años pero que nunca había terminado de explotar en el Atleti, como muchos antes de la llegada del Cholo. El argentino es la dinamita que hace explotar el juego de todos los rojiblancos.

El segundo sí fue el tiempo del Atleti. Koke, Filipe Luis y Villa hicieron lo que quisieron con la defensa rival que no les quedó más remedio que tenderse en el campo con caras de frustración tras el pitido final, que vino acompañado segundos antes del quinto gol de Gabi. David Villa volvía al gol con un doblete y una gran asistencia (tras una parada de película) a Diego Costa demostrando que si se le espera puede estar y devolverle a la hinchada todo el cariño y ovación de su presentación con sus goles. Gran rendimiento del delantero que fue muy criticado por el entorno futbolístico pero que quiere callar esas bocas que lo tildaban de “viejo” y futbolista cerca del retiro. Que su regularidad sea la mejor prueba. Adrián y el Cebolla ingresaban para terminar de arrasar con lo que quedaba de defensa del Betis y el asturiano pareciera que comienza a levantar rumbo, el gol de Gabi llegaría tras gran jugada personal de Adrián y cuando no, pase magistral de 30 metros de Tiago, “il duca”.

Cuando el Atleti necesitaba de otros protagonistas, aparecieron de una manera asombrosa. Esta vez las estrellas no fueron Costa ni Koke, a pesar de que jugaron un buen partido, sino Villa y Óliver que se encargaron de transmitir un mensaje a los que criticaban a la plantilla de tener pocos jugadores influyentes o de la Costa dependencia. Ya se verá si los recambios y el fondo de armario alcanza para llegar hasta las últimas instancias de los torneos (depende del rendimiento y confianza que tenga Simeone en los Tobys, Guilavoguis, etc), pero desde aquí se cree que con el paso del tiempo será necesario priorizar las metas. El Atleti sigue en el camino correcto de la grandeza y no hay síntomas de desviación, más bien presenta características de un equipo que mejora y se fortalece cada vez más. En el fondo del mar ese iceberg rojiblanco tiene los cimientos muy sólidos. Pocos pueden decir eso de su equipo.

Nos vemos en Granada.

Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

Fotos: Infierno Rojiblanco

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