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“Inteligencia, físico, entrenamiento y talento -> Éxito”

Todavía recuerdo la frase de mi padre en diciembre del 2011: “Simeone no tiene nada que hacer en el Atleti”. Vaya que sí tenía que hacer algo en el Atleti. Mejor dicho, tenía que hacer existir algo que no existía como tal.  Simeone no llegó a un equipo de fútbol, llego a cualquier cosa menos eso. Llegó a una institución poco seria que tenía poco más de trece jugadores con suficiente nivel para no descender. De esos trece, catorce o quince, once salían al campo cada domingo o jueves a cumplir con el partido correspondiente. No a disputarlo ni ganarlo, salían a ver qué pasaba y a dejarse llevar por la apatía de su técnico e intención del rival. Cuando se ganaba, “estamos recuperando la senda del triunfo”, cuando se perdía “la próxima fecha es una excelente jornada para recuperarnos”. Sonara un poco injusto por todo lo que han logrado ahora pero yo lo creo necesario. Nuestros héroes actuales, esos jugadores de los cuales todos nos sentimos orgullosos actualmente y que buscan la victoria así tengan que fracturarse una parte del cuerpo o tirar un planchazo para anotar llegaron a pisar el escudo que hoy besan. Sin embargo, esos ya son tiempos oscuros y pasados. Tiempos a los cuales nunca deberíamos volver porque estos once héroes que salieron hoy al campo están cumpliendo la labor que deberían hacer cada año en este club: jugar para ser los mejores. El nivel, el compromiso, la exigencia y la actitud se deben mantener cientos de años. Con o sin el Cholo. Con la magia de Turan o sin ella. Con o sin Falcao.

Habíamos esperado tanto para jugar esta competición que me dio un poco de lástima (comprensible por la situación europea) que el Calderón no se llenara. A pesar de ello, desde la señal de cable por la cual veía el partido a millas de Madrid se podía escuchar fuerte y claro los cánticos colchoneros. Un aspecto positivo que debe aumentar con el paso de la temporada si no solo queremos un equipo de primera, sino también un estadio con un ambiente de lujo. Porque de que puede mejorar, puede. Sino vean los estadios alemanes o griegos.

La primera lección aprendida es que en Champions no hay equipo fácil. No importa el país ni de la liga que provenga, tampoco los “nombres” de los jugadores porque para haber llegado a esta instancia se debe haber pasado un filtro muy fuerte. Sino pregúntenles a los aficionados antiguos porque el Atleti pasó tantos años sin llegar a la competición más atractiva del mundo. La bandera de la Champions flameaba en el centro del gramado con esa musiquita mística que resulta tan atractiva. El partido comenzaba y el Atleti iniciaba más moderado que de costumbre. No presionaba desde tan arriba y esperaba que el Zenit hiciera su juego. Pero el equipo ruso venia claramente por el empate, teníamos que tomar la iniciativa.

Así lo hizo la afición, el comando técnico y los jugadores. El Zenit se defendía muy bien y no lográbamos abrir el cerrojo defensivo. Las faltas de Koke y algunos intentos de Adrián cambiaban la monotonía del partido, algo que se hubiera convertido en aburrido….pero claro, estábamos jugando la Champions, en esta competición el éxtasis está al extremo. Las ocasiones no llegaban y el Cholo se preocupaba. El juego del Atleti era previsible, el extremo asturiano (que jugaba de mediapunta) mostraba una mejoría en su juego y actitud pero no alcanzaba. Al turco le caían mínimo tres rusos cuando quería elaborar jugadas hasta que sucedió lo que tenía que suceder. Pero cuando el talento no alcanzaba (todavía me preguntó por qué Diego Ribas sigue en Alemania cuando el Atleti lo quiere, lo necesita y él estaba dispuesto a rebajar su sueldo ya que según los innombrables “los jugadores juegan dónde quieren”) apareció otro factor del éxito: el entrenamiento. Me imagino los entrenamientos del Atleti y veo a los jugadores sudando y dándose al máximo. Veo a Koke llegando una hora antes y yéndose una hora después para que sus tiros se asimilen cada vez más a la calidad de los de Milinko Pantic. Así llegó el primero. Centro al primer palo que encontraba a Miranda. Todos sabían lo que venía.

El Zenit demostró que no era un equipo cualquiera. Su mejor jugador, Hulk, se tiró al hombro a su equipo y de un tiro magistral de fuera del área empataba el partido. El Atleti se había metido atrás y había miedo e incertidumbre. El travesaño a los pocos minutos aumentaba el suspenso. Así es, el glorioso podía perder. Pero apareció ese efecto de los equipos grandes. Ese recuerdo de la experiencia y del oficio para sacar adelante partidos complicados. Ese empuje, el empuje de Simeone. Otra vez Koke estaba frente al balón y los aplausos del Frente Atlético se apresuraban cada vez más. El entrenamiento había resultado en la jugada anterior. Esta no iba a ser la excepción. El arquero del Zenit logra atajar el tiro de manera formidable pero la pelota se niega entrar en los dos rebotes siguientes. Me hizo acordar a la salvada de Courtois contra el Betis en Copa la temporada pasada en ese mismo arco. Cuando parecía que la jugada ya se había perdido, el otomano con los cuchillos entre los dientes volvió a “embestir” contra todo lo que tenía enfrente y de un planchazo muy leve lograba introducir el balón en la portería. Gol a lo Simeone, con coraje, rabia y agresividad. Poco estético y hasta bruto. Pero gol y victoria. Dedicado a todos esos envidiosos que cegados por el progreso del equipo dicen que los colchoneros tienen un juego violento, anti-ético y más estupideces. El juego del Atleti no es ese. El abuso de ingresos, de árbitros y de poder del Madrid y Barza es lo que se debería criticar. Eso sí es violento y anti-ético. Lo del Atleti no. Y encima tienen la poca vergüenza de decir que “el Barcelona ganó la Supercopa a pesar del juego marrullero de los colchoneros”.  Váyanse a la mierda.

Baptistao ingresaba por un mejorado Adrián que está en camino de recuperar su nivel. Más apoyo y menos críticas al español. El brasileño demostraba su talento y la primera bola que tocaba la transformaba el gol para cerrar el círculo virtuoso iniciado por la magia de Arda. Gabi y Mario se marcaban otro partidazo corriendo más de 10 kilómetros sin cansarse. Este Atleti ya no es parte del tumulto. Ahora es parte de la fila de equipos de honor. Fue una sabrosa primera pitada de cigarrillo para abrir la fiesta, como lo diría Ennio Sotannaz. Abran paso, que viene un equipo que va de rojo y blanco. Y viene en serio.

Nos vemos en Valladolid.

Twitter: Colchonero2012

Email: atleti2012@hotmail.com

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