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Ya se sentía en el ambiente que no había marcha atrás para que el estadio del Real Madrid sea sede de la final de la Copa del Rey. Una final en la cual se encontraran el glorioso Atlético de Madrid y su clásico rival blanco. Ya lo habían adelantado los miembros de la Federación de Fútbol de España, y sabíamos que nuestra directiva iba a ser incapaz de poder sostener e imponer su decisión, ya que son un puñado de dirigentes que abusan de los más débiles (revisar “Caso Negritos”) y frente a la gente con poder y dinero (como Florentino) se agachan sin importarles que el propio club sea humillado y pisoteado. ¿Qué fue lo que ocurrió?

Ambos directivas llegaban a la reunión con puntos de vista distintos: Florentino y su grupo anunciaban que la final se debería jugar en Mestalla o en el Camp Nou mientras que Cerezo y compañía declaraban que el Calderón debía ser la sede. Para mí es evidente que el presidente del Madrid quería jugar en el Bernabéu (presidentes decentes saben que es mejor para su equipo jugar en el estadio de cada domingo, en el cual los jugadores conocen las dimensiones, el terreno de juego, los vestuarios, la atmósfera y todo eso afecta a favor o en contra psicológica y futbolísticamente en ambos equipos) pero tan tenaz como millonario, sabía que si chocaba la postura Bernabéu-Real Madrid vs Calderón-Atleti y ganaba la primera se iba a formar una gran disconformidad y “escándalo” en los atléticos y aficionados en general al ver como se imponía una sobre otra. Para evitar esta “ley del más fuerte” y que se viera como el poderoso contra el débil, Florentino planteó la estrategia perfecta para disimular una elección de sede en la cual tenía que salir favorecido por las buenas o por las malas. Y así lo hizo.

Además, según un acuerdo no escrito, cuando estos dos equipos de la capital se enfrentaban en finales de copa, el Calderón y el Santiago se turnaban para albergarla, y la última, en 1992, se había jugado en el Bernabéu con victoria rojiblanca. Ahora tocaba nuestro estadio.

El argumento del aforo (mayor cantidad de personas en el estadio blanco) es muy discutible porque se han jugado finales en estadios con menor capacidad que el Calderón. Cerezo dice que buscó beneficiar y respetar al aficionado rojiblanco aceptando el estadio de Chamartín para que más atléticos lo vean desde el estadio, pero yo me pregunto ¿Cómo un presidente que ha insultado a los hinchas del Atleti puede luego decir eso? ¿Cómo un presidente que va a tumbar el Calderón sin haberle consultado a los socios e hinchas puede pensar que nosotros creeremos eso? ¿Cómo un presidente con sospechas de haberse apropiado del club ilícitamente puede declarar semejante frase? Se dijo que se consultaría al aficionado atlético para tomar la decisión, pero al parecer nuestra directiva ni siquiera se interesó en revisar las encuestas serias y transparentes (ver los requisitos y procesos) como la de “Somos Atleti” en el cual se muestra claramente que el 70% de rojiblancos prefería el Calderón.

Es un factor evidente que la cancha juega y mucho en el desempeño de los equipos. Es una ventaja para el Madrid jugar en su estadio (más allá de que estoy seguro que los 30 mil colchoneros callarán a los otros 30 mil aficionados madridistas durante todo el partido, un espectáculo que será imperdible), a pesar de que las entradas serán equitativas. Para los que lo nieguen, ¿Cómo explican que el Atleti solo haya perdido 3 partidos de local desde que llegó Simeone y que de visitante nos cueste mucho más anotar y ganar? Hubiera sido diferente que Falcao, Costa y compañía jueguen en el césped que los ha vuelto imbatibles y demás características pero eso a nuestra directiva no le importa. Son sumisos al poder y a la bipolaridad del fútbol español. Al parecer, Cerezo (por algo habrá posado con la camiseta del Madrid) y compañía (y muchos aficionados atléticos que prefieren jugar en la cuadra) prefieren estar en desventaja desde el inicio pero “que más gente vea el partido desde la grada” además de desprestigiar e ignorar a un estadio histórico y mítico del Atleti, que hace muchos años no puede ver a su propio club jugando (y ganando) una final en la ribera del Manzanares. En mi opinión, la grandeza del club debería estar por encima de todo y si beneficia a nuestros jugadores jugar en el Calderón, estaría dispuesto a sacrificar aforo de personas (así me costará mi asiento) con tal de tener más posibilidades de ganarla. De nada sirve que más personas vean a su equipo caer derrotado.

Saldrán los que dirán que las 3 finales contra los madridistas en el Bernabéu las ganamos y que la única en el Calderón la perdimos. Pero eso no tiene nada que ver con el presente, que dice que hace 14 años que no le ganamos un partido al clásico rival. Pensar que como hemos ganado las 3 finales en el estadio blanco frente al Madrid tenemos más posibilidades de ganar esta es como decir que porque tu tatarabuelo se ganó un carro tú también te lo vas a ganar. También dirán que perder en el Bernabéu duele más que hacerlo en tu estadio y que ganar de “visita” vale más que hacerlo de “locales”, pero para mí eso no cuenta. Si tanto miedo tenemos a jugar contra el Madrid en el Calderón deberíamos dejar la camiseta rojiblanca en el baúl y dejar de ser atléticos. Yo prefiero ganar una final contra el clásico rival en mi mítico e histórico estadio (que pronto va a ser demolido) que hacerlo en otro. Sería más valiente y heroico que hacerlo en la cuadra, porque sería la primera y tal vez única vez que pase.

El fútbol también se juega en los despachos y escritorios y los directivos tienen un papel fundamental en el balompié moderno. Hemos empezado perdiendo el partido.

Colchonero2012

 Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

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