Etiquetas

, , , , , , ,

Hace poco más de un año el Atleti jugaba contra el mismo rival en el mismo estadio, lo que significaba el comienzo de la era Simeone. Era un partido lleno de angustia, nerviosismo, inquietudes y se vivía un clima muy tenso entre los jugadores, la afición y la directiva. Más cerca del descenso que de los puestos de Champions, nuestro equipo era uno inseguro, que no sabía a qué jugaba, en el cual el que ahora es considerado por muchos el mejor delantero-centro del mundo, Radamel Falcao, tampoco se salvaba de las críticas. Han pasado 420 días desde ese partido y la situación ha dado un giro tan radical que ahora nos lamentamos haber desperdiciado una excelente oportunidad para luchar por el título. De pelear en la parte media-baja de la tabla a competir ¡por un campeonato! (algo inimaginable desde que los Gil se apoderaron del club, con acusaciones por haberlo hecho de manera corrupta e ilegal) ha sido el gigante paso hacia adelante que ha conseguido el Atleti.

El mérito es de Simeone que ha logrado construir un equipo que cree en su potencial, con un estilo de juego definido así llueva, truene o se derribe el Calderón, y que ha sacado lo mejor de cada uno. Pero si enfrente se encuentra una directiva con una política de fichajes nefasta no se puede hacer más. No se puede sacar más petróleo de un pozo que ya partía semi-vacío. Es descojonante ver como no retienen a Diego Ribas, jugador de calidad probada en el Atleti y cerebro del equipo,  por anunciar día y noche que no hay dinero para que pocos meses después se contrate a un delantero que en 6 meses en el equipo anotó un gol y que costó más millones que el brasileño. Es increíble que mientras el Atleti acumula títulos (cuatro en dos años) la deuda con Hacienda siga aumentando y los gestores salgan a decir que no hay dinero. Contra todo eso Simeone y un grupo de no más de 18 jugadores de media-alta competencia han logrado mantenernos segundo en Liga y llegar a la final de la Copa del Rey.

 Málaga 0 - Atlético 0

 Y eso fue lo que paso en La Rosaleda. Un partido intenso pero trabado en el cual las ocasiones de gol llegaban a conta gotas. El Atleti proponía, tenía la iniciativa y mandaba en el campo pero faltaba ese último pase entre líneas o esa chispa para mandarla a guardar con un tiro lejano o una jugada personal. El Málaga, un equipo que está en los octavos de la Champions con jugadores de gran calidad, sabía de lo que era capaz el Atleti con espacios y por ello defendía en su campo con muchos hombres a la espera de un contragolpe que nunca llegó. Ambos equipos mostraban características similares: mucha rigurosidad táctica,  actitud, convencimiento, intensidad, defensas sólidas y seguras y dejaban poco espacios pero los rojiblancos presionaban, robaban el balón velozmente y evitaban que el conjunto de Pellegrini mostrara su mejor cara.

 

Si alguno estuvo más cerca de la victoria, ese fue el Atleti, aunque los argumentos ofensivos de ambos conjuntos fueron nulos por la disciplina defensiva (Falcao y Arda tenían que retrasarse demasiado) y por la falta de calidad en el conjunto de la capital. Es el principal problema de este equipo que frente a rivales que defienden con muchos hombres y dejan poquísimos espacios y oportunidades para los contragolpes, es incapaz de dar ese pase entre líneas o de sacar de la manga una jugada y anotar. Esa falta de calidad en la plantilla es el gran salto que el club tiene que dar y uno de los mayores desafíos para la próxima temporada que jugaremos sí o sí Champions. Si queremos mantenernos en la élite de los equipos grandes nuestra directiva tiene que sostener la base actual y traer algún lateral, delantero y mediocentro de gran calidad para ser un equipo serio en Champions y no despedirnos como el Nordsjaelland. Lamentablemente Simeone no cumple esa función y no me puedo esperar nada bueno de los del palco.

Courtois volvió a dejar la portería a cero.

El Atleti hacía lo que mejor podía en Rosaleda con los tiros desde fuera del área (nuevo recurso de este equipo que puede ser muy bueno para el futuro si se perfecciona) de Mario, Turan y el Cebolla pero no bastaba y no alcanzaba. El equipo quería quedar a 9 puntos del Barcelona y hacernos soñar otra vez con un doblete muy lejano pero las carencias de calidad en el último cuarto de cancha eran evidentes. En crónicas anteriores me mostraba muy optimista respecto a la capacidad de Simeone de solucionar este problema. Van pasando los partidos, hay pocos progresos y me doy cuenta que el comando técnico y los jugadores están dando todo su potencial y talento (cumpliendo una temporada magnífica ya que esta plantilla reforzada adecuadamente amenazaría la bipolaridad en la Liga), pero ya no hay más líquido en el vaso porque los dueños no han querido llenarlo. Se notan las carencias de calidad y de jugadores desequilibrantes. Porque si desde las altas esferas no se cree ni se apuesta por un proyecto serio y sólido ni se contrata como es debido es imposible que se pueda llegar al nivel del Barcelona o el Madrid, o llegar lejos año tras año en la Champions. Es imposible que se pueda pensar en ganar la Liga, algo que por historia y masa social también nos pertenece. Esperemos que para la próxima campaña podamos tener un mercado de fichajes digno y acorde a lo que es el Atlético de Madrid. Ese sí sería el gran salto, no el de la Peineta como nos lo quieren hacer creer.

 Esta vez, Diego Costa no fue decisivo. El brasileño no tuvo su mejor día.

Nos vemos en el Calderón

Colchonero2012

Twitter: Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

Anuncios