Lo escuché de muchos analistas y aficionados del Atlético de Madrid la temporada pasada: “La Europa League le va a quedar chica al Atleti”. No pudo ser mejor predicción, solo falto agregarle el detalle de que la fase de grupos iba a resultar de tal característica, porque dudo que la final de Europa League le quede chica a algún equipo. Ahora estamos en esta etapa de aburrimiento, de monotonía, en el cual cualquier hincha de otro equipo se espantaría de saber que el Atleti que jugó el jueves es segundo de una de las ligas más competitivas y difíciles del mundo. Pero todos sabemos que ese Atleti no es el real, sino que es el resultado de la poca resistencia y ánimo que le genera jugar contra un rival limitado en todos los aspectos. Este sopor y mediocridad que es la fase de grupos de Europa League para el Atleti se infiltra en lo más profundo de su estructura, tanto que el mayor activo del club según muchas fuentes, su afición, se ausenta en gran número. A pesar de este contexto el Atleti, como todo equipo grande, saca adelante la situación con poca dificultad, aunque un partido para “arrasar” y “humillar” termina dejando muchas dudas e inquietudes. Quiero creer que este nivel de juego se debe a la calidad del rival, y que el Atleti regula su juego dependiendo del rival. Dependiendo si es Chelsea o si es Hapoel. Una mala costumbre, sin duda, pero la única razón “no negativa” que se puede entender y encontrar de este flojo desempeño en muchos partidos de Europa. Y que cuando vengan los rivales de peso (se viene el Sevilla el domingo), el Atleti sea el Atleti que vemos cuando se enfrenta a equipos considerados de “jerarquía”.

Creo que ya ha pasado considerable tiempo para que los hinchas y demás aficionados al fútbol en general hayan podido leer y analizar lo que fue el partido. Me remitiré a comentar y dar las sensaciones que me generó el duelo ¿de fútbol? El Atleti jugaba con el equipo B y si bien se ganó por la mínima, deja mucho que pensar si con este equipo podremos disputar las llaves competitivas de Europa. Como jugó hoy el equipo, lo dudo. Pero recordemos que con Simeone la magia existe y todo puede cambiar de la noche a la mañana. Esperemos que para aquellos duelos, el equipo pueda estar a la altura.

La falta de creatividad en el centro del campo es el principal problema del Atleti (facultad que coincidentemente cumplía la temporada pasada Diego). Generalmente, esta limitación se soluciona en el equipo con intensidad, mucha verticalidad (poca posesión), juego por las bandas y los contragolpes. No se vio nada de eso contra el Hapoel y se veía una falta de motivación inmensa. Los jugadores dejaban morir el partido sabiendo que la victoria estaba asegurada. Raúl García fue el único que con 3 intentos claros (1 terminó en gol a los 11’) dio un poco de energía y diversión al equipo. El conformismo que yo pensaba desterrado del Atleti con el “Cholo” estaba presente en su versión más cruda, sin embargo, con Simeone, esta no llega a infiltrarse lo demasiado como para estropear una victoria merecida. La defensa casi impecable y arriba hay eficacia. A pesar de lo negativo, el Atleti gana y mucho. Puede que no debería preocuparme demasiado porque un equipo que esta pasando por la mejor racha de su historia va en buen camino. Finalmente, estoy convencido que el Atleti dará la altura cuando sea necesario, así como ya lo viene haciendo en varias ocasiones. Que el partido contra el Sevilla sea el sustento de esta afirmación.

Nos vemos en el Calderón

Colchonero2012

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