Hace poco hablaba de los equipos grandes. Una de las características de un gran equipo, que es la aspiración del Atleti y va en buen camino, es imponerse a rivales denominados inferiores de una manera sólida y contundente. Tener que replegarse en el último cuarto de cancha en los últimos minutos, jugando al “revienta si quieres ganar” no es digno de un equipo grande. Pedir hora, ganando de una manera apretada tampoco. Tampoco agradecer al árbitro que haya acabado el partido (léase la anterior crónica “Muchas Gracias, Señores, Muchas Gracias”: https://aupaatleticodemadrid.wordpress.com/2012/09/18/muchas-gracias-senores-muchas-gracias-liga-bbva-2012-2013-fecha-4-atletico-de-madrid-4-vs-rayo-vallecano-3/). Sin embargo, este medio puede usarse, es válido y si no es constante, y se utiliza de vez en cuando, para lograr ganar partidos (que es lo más importante en el fútbol) tiene que entenderse y valorarse. Hoy día el Atleti uso a explotar este medio, y resultó, pero espero que valla en decadencia y que la contundencia, la solidez y la eliminación de lagunas menta-deportivas vallan en aumento.

El “Atleti” se impuso por la mínima a un Valladolid limitado. En la primera mitad, todos observamos como movía la pelota de lado a lado, pero con pocas llegadas claras. Al igual que en el partido anterior frente al Rayo, el equipo visitante tuvo más la pelota, pero el Atleti fue “el Tigre” letal. Y salió victorioso, una vez más, como debe ser siempre. Frente a tu gente, frente a un estadio que evidencia que ninguna crisis puede con la pasión, con más de 35 mil personas (aun así algunos vacíos visibles desde la TV) alentando verbal y también mentalmente (para los que consideran que ir al estadio es ir a una misa) es necesario ganar. Jugar bien y golear también, pero primero lo básico: la victoria. Obviamente si un equipo juega bien en su sentido más amplio de la palabra tiene más posibilidades de ganar, pero los fantasmas de la temporada pasada nos señalan que a veces hay que contentarse con sumar de a tres. Radamel ya había intentado con anterioridad tras varios cabezazos, Diego Costa con tiros de larga distancia. Sin embargo, no fue ni este Diego, ni el “uruguayo” Forlán, ni Diego el brasileño el que abrió la cuenta. Fue Diego Godín, tras una jugada que tapándole la cara, hubiéramos podido confundir como autor a los anteriores jugadores mencionados. Pero más que todo, una jugad da de equipo grande.

Corrió como una gacela, desde su área hasta la base enemiga. Descargó una bala en mitad de cancha, la cual recibió Koke  y con gran calidad volvió a lanzar al guerrero charrúa. Paso desapercibido entre los guardias del Valladolid y se encontró frente a frente al rey del bando rival. No dudo, con soberbia calidad y vaselina incluida, apuntar y ejecutar. Un verdadero golazo. Los siguientes minutos fueron “locos”, un Atleti que intentó con tiros libres y de esquina ejecutados por Koke. Juanfran y Miranda hacía lo suyo en defensa. El español es un jugador muy regular, mínimo de 5 o 6 puntos por partido. En un rebote, Gabi tira con suma potencia un balón que había quedado dividido, el portero rival da rebote y la deja servida al tigre de Santa Marta: Mi garganta se quedó con las dos primeras letras de lo más preciado del fútbol: el GOL. Falcao falla a disposición y luego increíblemente Gabi la manda afuera sin arquero en portería.

Cuando ya se venía el descanso y la lluvia encima, Diego Costa logró que el cometiera otro penal dudoso. Lo dijo Simeone la temporada pasada: “Los árbitros se van a equivocar a lo largo de toda la temporada, a veces a favor de nosotros, a veces en contra”. Falcao, ahora sí (pensé que lo iba a fallar), me calló la boca, con “paradinha” incluida. El portero Jaime adivinó el lado, pero esta vez el colombiano tiro con gran clase, como delantero de equipo grande. Ahora si el partido estaba totalmente a favor del local.

En la segunda etapa, un grosero error del meta belga, algo que no debería pasar. Un portero de equipo grande, que es en lo que se esta convirtiendo el Atleti, se caracteriza por tapar las pocas que tiene. Es joven, es normal que se equivoque, pero me duele que su gran carrera futura de pocos frutos al Atleti. Él se ira con el costo de su pase y habiendo dejado grandes atajadas, pero errores y limitaciones. Asenjo lo remplazará sin haber contado con esa oportunidad. Seamos sinceros, esta vez ganamos y por eso se salvó. Pero debe saber que no puede cometer más cagadas, o sino yo seré el primer en gritar que Asenjo es el siguiente.

 En fin, otra vez nos complicamos por desatenciones o errores que espero no sean comunes en el futuro y tampoco tendrían porque serlo. El Valladolid dominó el segundo tiempo, parte porque el Atleti el regaló la pelota, pero estoy convencido de que si no hubiera sido por el regalo del belga, el rival hubiera podido seguir dominando todo lo que quiera, pero el marcador no se hubiera movido. Eso demuestra la gran solidez y trabajo de un equipo serio que sabe lo que quiere y sabe que puede. El Atleti está para grandes cosas, seguimos ganando, seguimos sumando, seguimos felices. Seguimos arrollando, porque esa es la palabra. Venga quien venga, sufrirá un mar de sangre para ganarnos. El sufrimiento del final, espero que sea algo inusual del equipo grande que queremos llegar a ser, esta vez fue necesario.

Nos vemos en Sevilla.

Colchonero2012

E-mail: atleti2012@hotmail.com

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