Muchas gracias porque acabó el partido. No es que por propio raciocinio quisiera que un partido del Atleti acabase lo más pronto posible, es más, mi motivación interna es que llegue el partido del Atleti para poder sentir ese éxtasis inigualable, esa sensación indescriptible cuando ganamos, cuando campeonamos, cuando estamos en la cima, cuando vemos un Calderón repleto y esos tifos que hacen de un estadio uno diferente. Por eso, cuando escucho y veo que el Atleti va a jugar 7 partidos en 21 días (algo equivalente a un partido, una dosis de medicina y de motivación cada tres días), mi alma se alegra en lo más profundo. Pero también sé que mi goce va a ser a costa de los jugadores, un cansancio muy grande que puede convertirse en mi enemigo, ya que una derrota del Atleti por seguidilla de partidos es una estocada, para ello, prefiero que no jueguen. Pero el subconsciente te dice que hay posibilidad de ganar los siete partidos, de ganar la Liga, aunque agradeciendo que haya acabado el partido, como en la jornada de hoy, dudo que se logre.

 

Hay un virus que me acecha desde varios días y me que impide pensar. Sin embargo, no es suficiente para parar a un colchonero de escribir la crónica sobre el partido. Había esperado mucho este partido, estar sentado en el sillón, con la bufanda, y ver la victoria. Comenzó el partido, con el Rayo Vallecano con camiseta alterna y haciendo el pasillo al Atleti. Salíamos con la ya conocida línea defenisva: El belga, Juanfran, Filipe Luis, Godín y Miranda. En el medio, estaban Mario, Gabi y Koke. Más adelante, de corte ofensivo y por las bandas estaba el turco Turan y el brasileño Diego Costa (remplazando a Adrián) y de punta “el Tigre” de Santa Marta. El duelo inició de manera intensa, con un Rayo que intentaba sin éxito llegar haciendo juego, aunque sus internadas en nuestra área causaban cierto peligro, ningún tiro iba para el meta. El Atleti tenía las ocasiones más claras, de contra, frente a un rival osado jugando con línea de 3. Diego Costa desbordaba y Turan también, se pasaban los relevos, y en los primeros minutos el mismo Turco estuvo a punto de abrir el marcador con un tiro de afuera del área que choco (De suerte) en los pies del portero.

Luego, el juego, se fue deprimiendo. No había situaciones muy claras, este “clásico” de Madrid pintaba para el 0 a 0 en la primera etapa, pero apareció la jerarquía, y con ella la suerte. El equipo rayista tenía más la pelota, pero el Atleti daba la impresión de causar más peligro, con Falcao, y Turan. En el minuto 30’, Diego Costa, de gran partido, desbordó por la banda izquierda, paso a trompicones y con rebotes al defensor de ese lado, para tirar un centro rasante que se le pasa a Falcao….. Pero ahí, en el área, de volante convertido en goleador, apareció el criticado, el canterano, apareció Mario Suárez para dar la ventaja al conjunto colchonero. Era justo. El cántico “Aleeeeeti, Aleeeeeeeeeeeti” se escuchaba en el Calderón, y Mario, con insulto incluido, celebraba par a sí mismo algo que no vio toda la temporada pasada: el gol.

Había más confianza a orillas del Manzanares. La defensa estaba sólida, nada hacía presagiar lo que pasaría al final, y un pase al hueco deja a Turan cara a cara. En vez de fusilar al portero, decide hacer una linda vaselina, pero con muy poca fuerza que es despejada in –extremis por un defensor rayista. Siempre pienso que los lujos están para después, primero asegurar el partido. Pero entiendo al jugador, obviamente si vas ganando, es más lindo hacer un gol así que uno “normal”, porque si lo fallas, en todo caso, sigues ganando. El segundo tiempo no pudo comenzar mejor. Fue un poco injusto y medio gracioso, 3 goles en 10 minutos. Los dos primeros goles en esa segunda etapa, de Koke y de Arda, fueron iguales, por la banda derecha, enlace Falcao-Diego Costa- Juanfran- Arda. Así fue. Era casi de memoria, como el Barza. Y pensé, pobrecitos los hinchas del Rayo, una suerte que no se la deseó a nadie. Porque que un partido este terminado en 1 hora de juego, y que queden 30 minutos solo pensando en la derrota y el regreso a casa, es feo. Eso pensaba, eso pensaban los jugadores, Simeone, los recogepelotas y la hinchada.

 

Por las cosas que tiene el fútbol, a los árbitros se les ocurre interpretar las faltas. Cuando un equipo necesita goles, y hay un penal existente (aunque no tan claro, pero penal es penal) se cobra como el que le cobraron a Diego Costa y convirtió Falcao al medio. Pero cuando ya es suficiente, una falta glamorosa en el área no se cobra, diciendo: “Ya te cobre un penal, para qué otro si ya vas 4-0”. Y ese fue la falta a Filipe Luis. Me molesta, porque penal es penal, no importen las circunstancias, el rival, el resultado u otros factores. Una mala costumbre, ¿qué pasaba si el Rayo nos empataba?

Excelente rendimiento del brasileño, de los laterales, de Turan, de Falcao, muy participativo ya no solo con el gol sino generando jugadas. Es más jugador que el año pasado. Muy bien Mario por el gol, aunque el Rayo por méritos propios y por las características del juego, tuvo más control del medio sector. El Atleti esperaba más a la contra. Buen partido de Koke, con gol incluido. El Atleti, con su parte ofensiva, fue una maquina cuando quiso. El “Cebolla” también ofreció jugadas en su ingreso que aseguran que no es un jugador incógnita (como Emre en estos momentos) y tiene mucho para dar. Adrián, me preocupa un poco, cuando lo necesitemos y no este, sufriremos, por ahora no es de vital importancia. Tiago, bueno, la verdad yo no veo participación en los goles que recibimos, pero ese tío sí que tiene mucha mala suerte. Si ingresa a jugar en el medio campo-defensivo, y recibimos tres goles en su estancia,  se le puede relacionar con el negativo del equipo, algo que los hinchas han demostrado con sus mensajes y burlas en poco tiempo.

 

Espero que lo que pasó en los últimos 10 minutos haya sido solo un susto. Un gol a los 82, con la colaboración de Godín y Miranda, que se quedaron parados. El segundo gol a los 84, un calco pero por la otra banda. Centro rasante, y Godín y Miranda que parecía que jugaban a los congelados, se quedan otra vez. El tercero, tras una torpeza digna de burla por otro equipo, tras una tremenda estupidez, laguna mental digna de jugador amateur, puso en peligro el triunfo. Pero ya estamos vacunados, y yo veía el tiempo, min 88, quedaban 5 minutos para un sufrimiento que nunca debió pasar. 89’, 90’. El partido no acababa, realmente si hubiéramos jugado 5 minutos más, el Rayo empataba. Era increíble, ni yo me lo creía. El nivel de relajo, y de susto, mis manos comenzaban a temblar, los fantasmas de la temporada pasada contra el Betis, contra la Real Sociedad, comenzaban a asomar, pero el árbitro, para suerte de un buena parte de Madrid, pitó. Que nunca se vuelva a repetir. ¿El culpable? Puede que Simeone, por los cambios que desestabilizaron al equipo, pero sobre todo, la relajación del sector defensivo. Espero que ya tengamos el antídoto. Seguimos ganando, estamos a un punto de Champions con un partido menos, seguimos invictos, somos sólidos (quitando esta pesadilla del domingo) en defensa y contundentes en ataque,  invita a soñar. Que todo haya sido una pesadilla, porque más de uno salía traumado si el Rayo empataba. Que lo controlado, no se nos salga de las manos. Que la sonrisa de Arda no se convierta en una cara de desesperación en el banco. Que nunca más tenga que decir “Muchas Gracias señores, se acabó el partido”.

 

Nos vemos en Israel.

Colchonero2012

atleti2012@hotmail.com

En Twitter: Colchonero2012

Anuncios